Mi loquero (psiquiatra) me dio a entender que básicamente no cree en los trastornos de personalidad y no estoy viendo sicólogo así que quedó como hipótesis nomá, pero una que todavía creo.
Ah, yo había cachado esa weá en Twitter pero no pensé que fuera algo que uno pueda encontrar en la vida real. Cuático igual que un profesional de la salud desestime todo un tipo de trastornos.
En fin, así es la psiquiatría. Da lata que sea lo mejor que tengamos disponible.
Se encuentra y no es tan loco si lo piensas. Hay un efecto pigmalión del diagnóstico de salud mental. Te etiquetan de algo, y al identificarte empiezas a comportarte más aún como ese algo. Evitar dar un diagnóstico, incluso si es razonable, puede ser hasta terapéutico.
Importante recordar tb q la investigación médica (occidental ortodoja) actual está bien manoseada por la industria farmacéutica. No hay mucha plata en estudiar curas naturales o no farmacológicas, dejándolas en la seudociencia por no contar c investigaciones rigurosas. Especialmente problemático en áreas recientes como la siquiatría.
Mientras más viejo, más creo que lejos lo más universalmente terapéutico, particularmente pa problemas mentales, es la compañia y el cuidado de gente con que hay cariño recíproco. No es que los remedios no funcionen o que eso sea una cura universal, pero puta q es potente. Llámalo efecto placebo si quieres, pero q sirve, estoy convencido que sí.
Se encuentra y no es tan loco si lo piensas. Hay un efecto pigmalión del diagnóstico de salud mental. Te etiquetan de algo, y al identificarte empiezas a comportarte más aún como ese algo. Evitar dar un diagnóstico, incluso si es razonable, puede ser hasta terapéutico.
Es verdad. Leí un par de libros que hacían ese punto, reclamando por el sobrediagnóstico y lo bajo que ha quedado la vara a la hora de etiquetar a alguien como autista o TDAH. Uno era del wn que dirigió la creación del DSM-IV, Allen Frances.
El tema es que también es riesgoso no diagnosticar porque a veces dejas a la gente sin tratamiento. Es peludo encontrar ese equilibrio.
Mientras más viejo, más creo que lejos lo más universalmente terapéutico, particularmente pa problemas mentales, es la compañia y el cuidado de gente con que hay cariño recíproco. No es que los remedios no funcionen o que eso sea una cura universal, pero puta q es potente. Llámalo efecto placebo si quieres, pero q sirve, estoy convencido que sí.
No es para nada placebo. Está súper bien documentado. El estudio en psicología más largo que se ha hecho, en Harvard, arrojó ese mismo resultado. Lo más importante para la longevidad y la felicidad era tener buenos vínculos sociales. (Libro: The good life: Lessons From the World’s Longest Scientific Study of Happiness.)
Me he dado cuenta que el principio es simple: lo que hace bien a la salud, también hace bien a la salud mental, y viceversa.
Importante recordar tb q la investigación médica (occidental ortodoja) actual está bien manoseada por la industria farmacéutica. No hay mucha plata en estudiar curas naturales o no farmacológicas, dejándolas en la seudociencia por no contar c investigaciones rigurosas. Especialmente problemático en áreas recientes como la siquiatría.
Esta parte no la creo tan cierta. A las farmacéuticas les encanta encontrar el nuevo fármaco que resuelva los problemas mentales de la gente. Que sean naturales no es obstáculo, porque rápidamente pueden derivar otra molécula parecida que sea más potente y por lo tanto, más vendible. Piensa que la semaglutida partió sobre la base de estudios sobre un péptido extraído del veneno de un lagarto, el monstruo de Gila. Así que siempre que puedan sacar algo nuevo y vendible de sustancias naturales, lo harán.
Por el lado de las cosas que no son sustancias, hay harta investigación con financiamiento público o académico. Es cosa de ver todos los papers que hay sobre los beneficios del ejercicio, la meditación o pasar tiempo en la naturaleza. Son cosas muy estudiadas.
El tema es que esas terapias que hacen bien al cuerpo y a la mente son cosas que toman tiempo y esfuerzo, así que nadie las quiere hacer y menos van a querer cuando están con depresión u otro problema. Uno (me incluyo) quiere tomarse una pastilla y quedar bien.
Mi loquero (psiquiatra) me dio a entender que básicamente no cree en los trastornos de personalidad y no estoy viendo sicólogo así que quedó como hipótesis nomá, pero una que todavía creo.
Ah, yo había cachado esa weá en Twitter pero no pensé que fuera algo que uno pueda encontrar en la vida real. Cuático igual que un profesional de la salud desestime todo un tipo de trastornos.
En fin, así es la psiquiatría. Da lata que sea lo mejor que tengamos disponible.
Se encuentra y no es tan loco si lo piensas. Hay un efecto pigmalión del diagnóstico de salud mental. Te etiquetan de algo, y al identificarte empiezas a comportarte más aún como ese algo. Evitar dar un diagnóstico, incluso si es razonable, puede ser hasta terapéutico.
Importante recordar tb q la investigación médica (occidental ortodoja) actual está bien manoseada por la industria farmacéutica. No hay mucha plata en estudiar curas naturales o no farmacológicas, dejándolas en la seudociencia por no contar c investigaciones rigurosas. Especialmente problemático en áreas recientes como la siquiatría.
Mientras más viejo, más creo que lejos lo más universalmente terapéutico, particularmente pa problemas mentales, es la compañia y el cuidado de gente con que hay cariño recíproco. No es que los remedios no funcionen o que eso sea una cura universal, pero puta q es potente. Llámalo efecto placebo si quieres, pero q sirve, estoy convencido que sí.
Es verdad. Leí un par de libros que hacían ese punto, reclamando por el sobrediagnóstico y lo bajo que ha quedado la vara a la hora de etiquetar a alguien como autista o TDAH. Uno era del wn que dirigió la creación del DSM-IV, Allen Frances.
El tema es que también es riesgoso no diagnosticar porque a veces dejas a la gente sin tratamiento. Es peludo encontrar ese equilibrio.
No es para nada placebo. Está súper bien documentado. El estudio en psicología más largo que se ha hecho, en Harvard, arrojó ese mismo resultado. Lo más importante para la longevidad y la felicidad era tener buenos vínculos sociales. (Libro: The good life: Lessons From the World’s Longest Scientific Study of Happiness.)
Me he dado cuenta que el principio es simple: lo que hace bien a la salud, también hace bien a la salud mental, y viceversa.
Esta parte no la creo tan cierta. A las farmacéuticas les encanta encontrar el nuevo fármaco que resuelva los problemas mentales de la gente. Que sean naturales no es obstáculo, porque rápidamente pueden derivar otra molécula parecida que sea más potente y por lo tanto, más vendible. Piensa que la semaglutida partió sobre la base de estudios sobre un péptido extraído del veneno de un lagarto, el monstruo de Gila. Así que siempre que puedan sacar algo nuevo y vendible de sustancias naturales, lo harán.
Por el lado de las cosas que no son sustancias, hay harta investigación con financiamiento público o académico. Es cosa de ver todos los papers que hay sobre los beneficios del ejercicio, la meditación o pasar tiempo en la naturaleza. Son cosas muy estudiadas.
El tema es que esas terapias que hacen bien al cuerpo y a la mente son cosas que toman tiempo y esfuerzo, así que nadie las quiere hacer y menos van a querer cuando están con depresión u otro problema. Uno (me incluyo) quiere tomarse una pastilla y quedar bien.