Estuve seis meses en periodo de prueba en una maquiladora. Ayer R.H. me llamo para decirme que no la habia pasado. No saben la tranquilidad y la felicidad que me dio al momento de escuchar esa noticia. Me saco una sonrisa.
Desde el inicio prometi no volver a jamar a ponerme la camiseta como en mis trabajos anteriores, eso quiere decir :
- Respetar mi horario de entrada y salida.
- No trabajar los fines de semana SIN tiempo extra.
- No voluntariarme a nada que no me estan pidiendo, o mejor dicho, no dar feria de mas.
- Respetar mis horarios de comida.
- Dar prioridad a MIS actividades sobre las de los demas.
A muchos supervisores ni gerentes no les gusto mi actitud, me catalogaron de hasta “flojo” y “distraido” de acuerdo al feedback que escuche. Al final de cuentas, fui fiel a mis propios valores (no a los de una corporacion) y esa es una satisfaccion muy grande.
¿Que era lo que esperaban de mi en esa empresa? Mentirle a los clientes.
La empresa tenia muchas deficiencias internas como carencia entrenamiento, SCRAP, variaciones de inventarios, rotacion de personal, proyectos con timelines largos y aplazados, falta de liderazgo, etc. Faltaba estandarizacion en reportes y en la estructura organizacional. Gerencia vivia aventandole la bola a Materiales, Materiales a Produccion, Produccion a Proyectos, y un sin fin.
Total… a la hora de las juntas con el cliente era tipico escuchar a mi supervisor y gerente de proyectos decir “¿Ahora que mentira le vamos a decir al cliente?”
Afortunadamente nunca tome liderazgo de esas juntas (a pesar que era una de mis responsabilidades) ya que desde un inicio diferi con mi supervisor y le dije que a mi no me gustaba mentir a los clientes.
Otras cosas que cabe mencionar era que la empresa queria que usaras tu celular y numero PERSONAL para unirte a sus grupos de Whatsapp y contactarte fuera de tu horario en caso de alguna emergencia en la planta. Tambien, el entrenamiento era de muy pesima calidad, era el clasico “ve y busca a tus compañeros para que te entrenen, yo no tengo tiempo”.
La satisfaccion que tengo ahorita es que nunca tire mis valores a la basura por querer quedar bien con una empresa, obtener una planta o caerle bien a los jefes.
La vida sigue y las calabazas se van a ir acomodando solas en la carreta.
Exito a todos!

