En uno de los pocos comentarios que añadí a los hilos de la novela corta Mi vida como vampiro, comenté que podría ser que cuando la terminase de leer la gen.e que veía que la estaba siguiendo: hablase sobre cómo la escribí. Pero que la verdad era un poco ridículo

Pienso que igual a alguno le apetece cotillear sobre el tema así que intentaré no alargarme en exceso y no abochornarme a mí misma. Este año está siendo benévolo conmigo, en el sentido de que me ha favorecido en todo, es importante verlo así porque ¿qué son unos dolores articulares de más de diez meses comparados con otras cosas mucho peores? Cuando llevaba unos meses sin poder hacer la mayor parte de las cosas a las que estaba acostumbrada o hubiera querido seguir haciendo, antes de que se me fuera más aún la pinza y todo eso, me aferré de nuevo a la escritura. He de decir que mi forma de hacer las cosas es cíclica, que dejo muchas cosas a medias, pero hay tareas que siempre funcionan cuando se trata de hacerme sentir bien. Escribir es una de ellas. Siento que escribir es una necesidad, como una forma de purgar el alma de las cosas que te atormentan, sacar las ideas y poder tomar decisiones con ellas expuestas, hacer que una mente con mil canciones, problemas, recuerdos, necesidades e historias por contar vomite todo sobre el papel o el ordenador y se calme con ello.

Hace unos meses le pregunté a chatGPT qué lugares podía haber para publicar escritos online, que no fueran la decepción de Wattpad, y por eso encontré este foro. Después de haber estado escribiendo cosas sobre la vida cotidiana, cosas que me pasaba o me inventaba, y disfrutando como hacía años que no lo hacía en lo literario, volví a parar un par de meses. Quizás es que me encontrase un poco mejor de salud o más bien es que estaba intentando vivir a un ritmo más parecido al que tenía antes de los problemas articulares, pensando por tener tres días buenos entre diez malos que podía hacerlo, pero me jorobé sin hacer nada raro, solo me incliné para coger un libro. Uno se desespera cuando está enfermo, se hace ilusiones cuando mejora y se le viene el mundo encima cuando vuelve al principio, al dolor agudo. Y ese día en el que me volví a hacer daño sencillamente me senté a hablar de Pedro José, el tío de Madrid que vivía en el Barrio de Argüelles y frecuentaba garitos. Un tío majo, normal, con su humor que se contagió del mío propio, al que mordían y se sentía transformar en un ser sobrenatural.

Los primeros dos capítulos se escribieron solos, yo siempre he gustado del tema vampírico y tengo muchas ideas sobre ello, tengo novelas a medio escribir desde hace años con mi modo de ver la eternidad, la transformación, los dones oscuros, ya sabéis cómo es esto. Entonces para mí hablar e inventar sobre algo así es muy divertido y natural. No pensaba ir mucho más allá de aquellos dos capítulos, quizás unos diez, si no me cansaba. No podía estar sentada más de media hora seguida ¿os imagináis lo que es? jajaja, así que todo era por pensar en otra cosa y pasarlo bien. Lo que sucede es que hubo gente que me empezó a responder a lo que había escrito, hubo reacciones, no me lo esperaba y me entusiasmó. Si os dais cuenta al principio había muchísimo humor negro, yo no lo notaba, porque era lo que me salía de dentro al estar fastidiada físicamente, teñía todo el texto. También hubo personas que me avisaron de ello y por eso el tono fue cambiando. Aún pienso en cómo recomponer esos primeros capítulos para que cuadren mejor con el resto de la noveleta.

Y no hay mucho más que contar la verdad, me sorprendí a mí misma escribiendo cada día un par de capítulos, se escribieron mucho más rápido de lo que se fueron publicando aquí y lo que me fascina es que haya encajado toda la historia porque: no hubo borrador, no hubo un rumbo establecido, empecé a pensar a dónde nos llevaban los personajes allá por la mitad de todo. Lo único que decidí en cierto punto es que quería que tuviera treinta capítulos, así que había que adaptarse con lo que quería o podía contar.

Por si alguien aún se lo pregunta: yo sé qué pasa con cada personaje normalmente, a grandes rasgos. Mi cabeza les da su historia sin más, a veces simplemente mientras voy escribiendo, y hay mucho más de lo que cuento. Conozco su pasado, su presente y su futuro. Debería anotarlo, la verdad, porque no tengo buena memoria. Espero que esta forma de crear personajes sea también la de muchos de vosotros, para no sentirme incomprendida.

Por aquí abajo dejo las portadas que fui haciendo con la IA para la noveleta, me gustaría que me dijerais si alguna os parece buena para ponerla en un archivo epub que estoy haciendo. Es un archivo para mí, para ver cómo queda, pero no soy capaz de decidirme por ninguna.

Si os habéis quedado hasta aquí: muchas gracias por leerme. Para mí esta chorradita de ¿120 páginas? ha sido un reto, pero espero repetir algún día.

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