Mi nombre es Genoveva y quiero contarte lo que está sucediendo después de una excursión divertida al acuario con mi mejor amiga. Salimos a esperar el transporte; ya eran altas horas de la noche, pero nos encontrábamos felices. Fue un gran día; todo parecía estar bien. Primero dejaron a mi amiga en su vecindario, pero, de pronto, algo extraño le pasó al transporte: se detuvo. Tal vez le faltaba gasolina. En fin, el motorista de la unidad salió a pedir ayuda. Pero ya ha pasado una hora y no ha regresado. Fue entonces cuando decidí esperar y esconderme en los asientos del autobús.
No pienso andar sola por la carretera, así que revisaré las ventanas. Parece que empezó a llover; un mal día para dar un paseo. Tengo miedo de salir; este transporte parece más seguro, pero no se moverá. No puedo hacerlo avanzar.
Voy a salir a investigar; tal vez encuentre alguna pista. ¿Me puedes acompañar? No quiero ir sola. Por suerte, tengo un suéter para no mojarme. Soy como una princesa en un lugar tenebroso y desconocido. Hace mucho frío al bajar de ese autobús, pero tampoco hay personas por aquí. Estoy en una calle solitaria, junto a un vehículo abandonado. Vaya suerte… Espero que no me pase nada; solo así podré estar tranquila. Olvidé una cosa importante: estoy salvada. Mi teléfono. Puedo llamar a mi madre y pedir ayuda. Un momento, por favor. Creo que no hay buena señal. Debería esperar, pero ¿qué opciones tengo? Esconderme y esperar al motorista. La segunda opción es caminar por la carretera en la oscuridad. Mientras pienso, buscaré una fuente de luz. Sería mejor avanzar a pie, pero me fijaré dónde está el autobús por si hay peligro.
Las luces se encendieron. ¡No jueguen conmigo! Yo no hice eso. Solo agarré la linterna y me fui. ¿Quién encendió las luces? No había nadie. El motorista las apagó cuando se fue, pero, bueno, este lugar no es seguro. Prefiero caminar un poco más. En una orilla de la carretera puedo ver un viejo granero; sería buena idea echar un vistazo y quedarme en ese lugar. Mis manos tiemblan. No quiero entrar, pero debo refugiarme de la lluvia.
Por aquí hay establos de caballos y sacos de granos básicos, pero no veo señales de vida. Esperen, miren un espantapájaros. Tiene una sonrisa intimidante, pero es solo de madera; no puede lastimarme. Será mejor seguir explorando. ¿Qué le pasó a ese muñeco feo? Se movió de sitio. El viento lo hizo, así que no debo imaginar cosas. Se escuchan ruidos en la puerta. ¿Cómo se abrió el granero? No hay nadie conmigo, pero eso no es lo peor. Ese feo espantapájaros no me quita la mirada de encima, pero no tiene vida; entonces lo ignoraré. Bueno, el agua se calmó un poco.
Pero esa cosa ya no la veo. ¿Qué fue de ella? No puede ser… Algo me tocó; se siente como una textura suave. Es una locura. No hay nada, no hay nadie. Si giro la cabeza, ¿verdad? Esperen. ¡Ay, no! ¿Es eso? Lo ven, se mueve. Esperen; sigue en su lugar. ¿Cómo es posible? No estoy loca; la noche me empieza a afectar. ¡Huyamos! Ya tuve suficiente. Nos vamos de este granero; prefiero no volver aquí. Sin embargo, hay algo que descubrí: la carretera no tiene curvas, solo es una línea recta. Debo seguir. Espero encontrar algo bonito; tal vez alguien quisiera estar en mi lugar.
Luego de esa charla, llegué a una zona misteriosa. Me encuentro con un problema: la carretera por aquí está bloqueada. Solo veo señales de tránsito, un derrumbe de piedras y una luz roja. Ahora siento deseos de irme, pero debo saber qué hay después del derrumbe. Asustada, voy a intentar cruzar. Solo tengo unos raspones en los brazos debido a esas piedras, pero nada grave; la calle parece continuar. Siento mucho silencio aquí; eso no es bueno. Ahora hay un letrero que dice: «Peligro, no pasar». Intentaré dar pasos lentos para mantenerme a salvo. Es extraño ver bolsas de basura cerca de un camión estrellado. Sería buena idea verificar, pero guardemos silencio. No sabemos qué habrá. En el camión solo hay documentos del dueño. Ahora comprobaré la parte trasera. Miren: el mecanismo de basura se activó; la basura se aplastará. Pero algo extraño pasa; escucho como una especie de música. ¿Qué es eso? Un llanto misterioso. ¡Hay que escapar de esa música! Ahora estoy preocupada. ¿Correr o esconderme?


