Las Leyes del Amor, las he olvidado, se cerraron mis puños por pelear por la

libertad, sin embargo, me siento feliz de saber que nada habrá sido en vano como

los emperadores de las nueve ordenes lo creen. Sabrán de mí durante bastante

tiempo. Seguiré peleando, si es posible en el Cielo o el Averno. Te hablare de la

Oceanada de múltiples sueños o pesadillas que me han asolado con enrojecidas

visiones últimamente. No sé si fueron los libros tan magníficos que he leído

últimamente, o era el bastante y agotador trabajo, que había obtenido de escribir

novelas que hablaran del tiempo futuro. Puede que la luna verde del 20 de abril

del 2016, se está alineando a un evento cósmico como cada 4.200 años, fue la

que me afecto poderosamente, haciéndome recordar sobre una pasada vida en

los océanos sin nombre, en los cuales el viento de las liras de la eternidad y las

aguas claras, corrían como recordando mensajes que habían olvidado, ante el

amenazador Escudo de Ofiuco. Yo ahí te decía poemas binarios, que le escribía

ante el gran acorde dibujado en las estrellas, sabias bien que era el tiempo

perfecto, para seguir deslizando mi imaginación y seguir respirando, sin represión

a los mecanismos de la fe. Tu mi gran amada, mi princesa Lerzia, sabrás que

cuando fui a la guerra, solo volví para tenerte entre mis brazos y gritar ante las

murallas del silencio, ese eterno dolor, por haber librado al mundo hace milenios

como ellos les llaman a los grandes relojes de arena. Para salvar la libertad de la

humanidad, te libre de los emperadores de las nueve órdenes de la Doctrina de

Lucifer. Te tuve entre mis brazos como las espirales doradas, la sangre parecía

una interminable muralla roja que cobraba un poderoso sentido que se debatía

entre la vida y la muerte. Los polos opuestos y los campos electromagnéticos,

parecían ser mi Némesis o el destino que había elegido. El hoy es poderoso tenue

y eterno. Los recuerdos me seguían invadiendo, parecía que mi espíritu se debatía

entre cientos de torbellinos, que regresaban hacia el eterno retorno de la filosofía

del ser que se enfrenta a sus múltiples alter-egos. Aunque los bramidos desolados

que retumbaban en los cielos, parecían ser el simulacro de los mundos perdidos

entre guerra y extinción que habíamos visto por la rebelión de Lucifer, ayudado por

los Dioses Arquetípicos, en la cual peleamos tu y yo por la Libertad de las

constelaciones y de los mundos que ellos llamaron mundos enemigos de

Zarvalon. Al final se abrió el Gran Juicio, en el Tribunal de las Estrellas, pero me

sigue doliendo esa guerra librada como centenares de millones de lágrimas que

avanzan como estrellas andróginas sobre los extraños soles binarios. Te tendría

que decir millones de cosas, pero el mundo onírico me devuelve a mi esencia

natural, a donde debo estar y a donde debo pertenecer. Bueno te diré ahora, lo

que realmente tengo que contarte, espero que la suave voz de las notas que he

ensayado, no logre del todo confundirte, porque estoy versado en las artes de la

música. Al mirar esa misma noche la verde luna, te he dicho que se fundían entre

mis sueños o quizás pesadillas, una especie de descomunales explosiones de

armas psicotrónicas, que me hicieron recordar esto que te estoy contando, aunque

ya no somos parte de las grandes aguas de la Oceanada. La Oceanada, era una

gran boca que se abría en el gran oscuro océano de estrellas, que persigue

extraños e innombrable eones, que nadie más se atreve a desvelar, sino los

mortales que están preparados para enfrentar las mortales y los fatales peligros

que se destejen en medio de las siete coronas de la mujer de oro, que desde

tiempos inmemoriales es la que ejecuta terribles empresas de guerra, para

detener a los que no han hecho su trabajo en los infinitos sistemas extrasolares, el

nuestro es uno de ellos, aunque en un tiempo inmemorial se logró crear la fórmula,

para matarla, los riesgos, fueron tan increíbles que parte de las grandes

destrucciones que sucedieron después, se deben a esa causa, por eso siempre se

toman precauciones al mismo tiempo, de que se miden todos los riesgos de una

probable estratagema, para volver a hacer eso, por ello los grandes cinturones,

son vigilados por los grandes guardianes que dono el lado sur de la constelación

de Libra, las cuales son las grandes Esfinges de la Ley. ¡Oh! No sé si seguían

aumentando los pulsos electromagnéticos de mis sueños, porque sentía que me

dirigía hacia los grandes abismos imponderables, en donde se sitúan los soles

negros de materia oscura, creados por Lucifer, ahí el Caos que avanza como

serpenteando en el cosmos, Hymnos es el que unifica el Tetragrámaton de los

poderes mágicos con la luz que destruye mundos con los arcanos dorados, El

Gran Escudo Ofiuco que se revelo a los planes de los reinos boreales de Virgo, El

Gran Emperador Trapezoide del Triple sistema solar que tiene tres ojos, El Gran

Abyssmum de la materia oscura, donde solo la luz divina puede escapar, El Gran

Satharniak el viejo amo y esclavo de la muerte y del tiempo, El Gran Comando de

Leones dirigidos por la Diosa Isthar, El Gran Marduk vencedor de los antiguos, el

Gran Vordavozz amo de las descomunales arenas y de los espacios temporales-

universales, el Gran Lobarz que gobierna a todo una poderosa tropa de alimañas

descarnadas, el Gran Bulwark, el cual gobierna en los poderosos desiertos de

Yuwark, en la zona de los terrores cósmicos más aplastantes que pudiese

imaginar toda especie creada viva, y su poder es combatir a sus enemigos,

creando poderosos tornados de fuego psicotrónico. Morir o dejar de existir de una

muerte así, por un ataque de esas magnitudes, sería preferible que el suicidio

gradual o colectivo, fuese una salida de emergencia, ante tal cósmico evento,

seria morir como murieron los Kerzariankz, cuando azoto la gran hambruna a los

continentes, que desaparecían ante las estrellas y explotaban en el centro de los

arcos solares de Andrómeda, esa luz la definió del símbolo que encontró al borde

su combate que perdió contra Lucifer. En ese combate, pudo imaginar cómo

irradiaba tanto la Luz como la Oscuridad, en algo que se llama el gran principio de

la ley universal del Oro Nuclear, con el cual fueron hechas las estrellas más bellas

que existen en el universo. Trazando una secreta geometría y una arquitectura

más antigua que los sistemas solares con una programación de los espacios-

temporales y de las edades universales. El registro la memoria y la computo en un

millón de ecuaciones matemáticas, que las dejaría en la mínima expresión de una

Filosofía, tan máxima como enigmática para todos, es por medio de que, de esa

luz, el definió, lo que sería su poderoso ataque contra sus enemigos, pero

después se alió a Lucifer en su gran guerra que librarían en el cosmos.

Retomando todo lo que estoy transmitiendo a los hemisferios de los ríos de papel,

tendré que aceptar que esto me está afectando cada vez más, de una manera que

no se si poder soportar todo este viaje a velocidades tan extremas, me está

haciendo una especie de torbellinos de múltiples colores, muy parecidos a las

esferas de luz ultravioleta, que venían y regresaban en el tiempo infinitamente,

avanzando hacia el secreto seno y centro de los Multiversos. Espirales doradas

surgían ante mí, pero no por obra de ellos, si no que mi propia mente, estaba

siendo producto de lo que se llama la sonrisa de los astros, que se dibuja

infinitamente en todos nuestras existencias paralelas a la nuestra, pero muy

distintas en toda realidad de los campos unidimensionales, es como si la luz se

volviera a su punto de origen y se elevara cien veces sobre su valor de 300

km.seg2 era la increíble velocidad a la que me encontraba, me hacía que sintiera

la veloz expansión de las constelaciones, sobre los radios y bandas que se

desdoblaban ante mis profanos ojos, como misteriosas verdades desveladas que

se unían a los campos unidimensionales, que no tenían nada que ver con nuestro

patetismo especial de pensar en un Holístico, esto era algo más, estaba viendo el

universo con su verdadera esencia de energía y espiritualidad, pero no para el fin

de crear un simulacro de ataques a gran escala como lo hiciera Bulwark con sus

taumaturgos rostros y geometrías olvidadas, 3 que seguían los gases que

nivelaban los sueños de vida de las estrellas. Esa luz la obtuvo el Gran Bulwark

del Oro Nuclear, en una de sus grandes empresas con la ayuda de Lucifer. Esa

luz de su ataque destruye alma, cuerpo y espíritu. Cuando aniquilaron a todos los

seres humanos de la constelación de Lira, aun cuando nuestro Sol era una

molécula liquida de la gran nebulosidad del abismo central que nos gobierna

llamado Prezthrak. El gran cataclismo que se está desvelando ante mi mente y mi

ser que se sigue desdoblando, es como una especie de espirales doradas, que me

están protegiendo de algo cada vez más grande e inconcebible, es una energía

pura de luz divina. Escucho una suave voz y en sus manos se deslizan las

espirales doradas que antes vi, veo los eones recorrerse a grandes velocidades

para abrir paisajes velados, por los incontables tornados de fuego que dejo como

murallas Bulwark. La suave voz era un colosal ser, a su lado estaban las Esfinges

de la Ley que dono el lado sur de Libra, esa misma voz tan dulce, llenaba los

incontables espacios como una poderosa armonía de creación y vida, el abrió sus

ojos, eran como dos extraños soles, pero con una energía más pura que la del

nuestro que nos da calor y vida, su presencia invadió todo mi ser irradiando una

especie de luz que ni siquiera es como la nuestra, el me señalo hacia donde se

desdoblan todos los mundos paralelos y entre por un sendero que tenía millones

de puertas cerradas, estas puertas estaban custodiadas por Dragones flamígeros

por una anergia más maravillosa que el mismo oro nuclear. Millones de campos

electromagnéticos, se suspendían como retrocediendo a un punto de origen, en el

cual se destronaban a todos los imperios y máscaras ocultos de los malignos

gobiernos, en todas las 88 Constelaciones y otras 700.000 Mil más constelaciones

que desconocemos. Sentí moverme entre grandes huracanes, grandes soles

binarios, y planetas más ancestrales, muy parecidos al nuestro, es como regresar

al origen donde están guardados todos nuestros actos. Él dijo todo, lo que ahora

ves es tan real como los latidos de los tronos verdaderos del universo, esto es la

esencia de lo que fue creado el hombre, es la mente, el corazón, los poderes de

creación, imaginación y respiración, que son el verdadero enigma de los campos

unidimensionales, a veces algunos se van tan lejos cuando las respuestas a pesar

de que sean infinitas, siempre han estado ante ellos. Entonces el libertar al

hombre es para ellos, llevarlo al borde de una ley máxima, la cual es el

conocimiento que lo aleja de su gran realidad y de no sospechar sobre las

dimensiones en las que no podrá desenvolverse como tal, en que causa y efecto,

recae el conocimiento que no te hace dudar el verdadero origen, ni experimentar

en la verdadera esencia de la creación de la energía y esa esencia está en cada

ser, volviéndose como los infinitos eones. Te mostrare en esto, la guerra librada

en el cosmos. Fue hace 20 Billones de años, cuando Lucifer el que se revelo a

Dios y sus Dioses aliados, a los cuales yo combatí el Gran Mizkael, en una de sus

grandes empresas de guerra, en Lira, el ultimo y aniquiló a todos los habitantes de

las estrellas que vivían en Lira, por medio de descomunales explosiones

psicotrónicas, usando la programación de las realidades neurálgicas, moleculares

y atómicas, para destrozar en todas las veinte dimensiones a las especies vivas y

a los Liranos que habitaban en esos grandes cinturones y estrellas de toda la

constelación de Lira. La gran arma que creo tal devastación cataclismica, fue

porque usaron el Colapsador de Astros, que es un arma que revela la Luz de las

moléculas y los átomos primordiales más puros que la impostura mágica de la

sustancia, de la que ustedes fueron creados los humanos, ahora sabrán que solo

los humanos son el Proyecta AlfaOmega XY-310, porque provienen del oro-

monoatómico de lo que se rescató entre la guerra y la extinción de los Liranos. Las

moléculas y átomos primordiales son parte de la eternidad, las cuales son

extraídas de lo que alcanzaron a robar como titánicas gotas de fósforos

psicotrónicos, tanto Lucifer como el Caos, al recrearla, las grandes moléculas de

las titánicas gotas del Oro Nuclear, toda esa energía en los campos neuronales-

universales se dispersa a velocidades tan grandes y enigmáticas, que vuelven a

nacer y morir, extinguirse y al mismo tiempo, resucitarse en la gran mente de las

nebulosas de Zurwaz, es así como toda esa energía sale disparada como oleadas

electromagnéticas, abundando entre infinitas explosiones en fracción de

microsegundo, por medio del Gran Colapsador de Astros, que crearon por medio

del Oro Nuclear el cual activa las mentes infinitas que crearon las antiguas

cabelleras azules que igualan en vejez al universo. Ellos los Liranos vieron el gran

poder de el gran Colapsador de Astros, es como si dejara esta sentencia en el

Libro de la Ley y la Vida, que cada extinción debe ser pagada, ante el gran tribunal

de las estrellas, en el que las Esfinges de la Ley, mi espada Flamígera empuñada

ante la sonrisa de los astros y de los extraños soles binarios, me hizo entrar a la

memoria de las edades celestiales, en la cual fueron juzgados, porque para ellos

todo Orden Imperial subyace de la Magia del Caos. Si para ellos todo Orden

Imperial subyace de la Magia del Caos. Te dejare que tu veas el gran laberinto

eterno, en el que el señor de los arcanos océanos en el universo, que, con sus

puños, rompía mundos y creaba nuevos planetas, soltaba la sonrisa de los astros,

para devolverla a la gran justicia ante las consideraciones del gran tribunal de las

estrellas. Te dejare que observes por ti, las grandes oleadas de tiempo, más allá

de las descomunales explosiones psicotrónicas, te tendrás que volver un gran

océano de luz imponderable, para protegerte, porque esto se puede convertir, tan

real como los ojos, en los que se dejaron caer los enigmas de los extraños soles.

Las maravillosas estrellas de Libra, las grandes nebulosas que no fueron

devoradas, las colosales formas que no pudo atrapar las tinieblas y ahora son las

leales guardianas de la evolución de los ciclos de la vida. Toma entre la Ley de

elegir entre Némesis o Destino, lo que quieres ser, ve adelante, es el tiempo de lo

que dragonea en el cosmos, lo puedes ver con los ojos de las nebulosas de la

mente. Descendí, volando a velocidades tan rápidas como un relámpago de luz

ultravioleta, los ecos de las descomunales explosiones, se sentían al lado de mi

cuerpo, era tan fascinante todo esto que estaba contemplando, para mí era la

mejor filosofía, y comencé a suspenderme entre la legión de los huracanes

astrales con los cuales peleé por largos años, aunque solo fueron siete días

adentro de los incontables sueños de la Ley del Siete. A la legión de huracanes

astrales, después de derrotarlos, alce mi rostro, empuñando el símbolo de la

victoria, me contemple en los grandes ríos que existían en aquellos tiempo en Lira,

la pureza de las aguas de Lira, era tan sincera, que la sentía naufragar entre una

alegría de canticos que me llevaron hasta el principio de lo que en sueños

presagiaba y volvía a sentirme tan feliz, como si una calma y una nada absoluta

me invadieran, pero sin ser presa del terror como cuando caminas en los bosques

de la tierra y sientes la enrojecida mirada de los centauros o el trono monolítico de

Pan, es muy distinto todo aquí, parecía que era lo que realmente necesitaba toda

especie viva. Seguí gritando con una felicidad que parecía inundar a los mares del

tiempo, con una sonrisa muy parecida a la que dibujan los astros cuando hay

libertad y justicia. Al mirar hacia abajo, las cuadraturas del tiempo, no eran más

que bocanadas de grandes océanos que rompían las cuadraturas del tiempo y

gigantescos arboles tenían la forma de constelaciones que había mirado tiempo

atrás, cada árbol media 20 Kilómetros, al parecer este planeta era cuatro veces

más grande que la Estrella de Sirio, los hombres y las Mujeres eran en esencia

andrógina y bastante altos como de 4 Metros a 4.50 Metros y medio, su forma

blanca con cabellos negros y dorados, me recordaba a una leyenda que había

recordado sobre los grandes tiempos de la Edad Dorada de Atlantis en la Era de

Libra, que a final de cuentas, ya sabemos que paso en ese gran día de una sola

guerra, hasta se sentía al extinguir, como si el sol apagara el cielo estrellado,

aunque solo es una metáfora de las paradojas del lenguaje metafísico, pero el

gran punto de imaginación, aquí no era tal, es uno más misterioso, que nos puede

llevar hasta donde quería llegar, trate de hablarle a los hombres, no respondieron,

pareciera como si fuera yo una visión suspendida, en este espacio

universaltemporal, siguieron de largo como viéndose y comunicándose en un

sentido de binomios y trinomios telepáticos, es como algo parecido a lo que

llamamos los campos unidimensionales de las experimentaciones cuánticas de

regeneración creativa y neuronal. Ascendí y descendí a voluntad, por los mundos

que ahora están desolados, pero en aquellos tiempos inmemoriales, en el que las

poderosas destrozadas lunas azules de la constelación de la Osa Mayor, fueron

devoradas por las largas escamas de lo que dragonea en el cosmos, sabía que

ellos habían presenciado el gran terror de las leyes cósmicas de lo que el gran

juicio, abrió en las grandes guerras libradas en el cosmos, o al menos eso

evocaba la gran tela de la eternidad, que fue pintada por las lágrimas de oro de la

mujer de oro, la cual es la gran mediadora de dios y de los otros fabulosos seres

con cuatro pies, cuatro brazos y cuatro ojos, los cuales provienen de un sistema

extrasolar, bastante extraño para el paso de los eones de los mismos, porque ese

sistema extrasolar que abarca las dimensiones de cuatro soles con alrededor de

64 lunas naturales que rodean soles tres veces más grande que el temible Uy-

Scuti. Lo que puedo decir con estas palabras desveladas, es una oceanada de lo

que la boca con sus mandíbulas destructoras de almas y de sueños, abrió en el

borde de los gigantescos cinturones de estrellas, en medio de la gran nada de la

bóveda del gran Santuario-Océano celestial que se comunica entre grandes

torbellinos con los últimos confines del universo, a los cuales llego la Humanidad

en la Gran Era de Libra. Me desenvolví, por energías más antiguas con las que

fueron creadas las espirales doradas, sentía un ir y venir de diamantes de energía,

que se impactaban entre sí. La Osa Mayor Y la constelación de Lira, tenían algo

que ver más allá de lo que todo mortal, puede contemplar en el cielo estrellado. Lo

que sucedió en la gran Era de Libra, eso debe ser parte de mi filosofía que se

manifiesta en la tierra, y al menos de eso ya sabemos cómo el boicot, por parte de

la gran envidia que le surgió a otros signos solares, les sobrevino como una gran

avalancha de catástrofes, sin embargo, aquí la eterna cuestión, es más

imponderable que una venganza o crear planes para una guerra abierta, sin temor

a las consecuencias, aquí no existe nada de esto, es lo que estoy viendo,

…"